La relaci贸n del humano a la naturaleza

Es algo en lo que la mayoría de la humanidad no piensa, no dedica tiempo en su apurada cabecita, pero es mucho más importante de lo que pensamos.

Tengas perro o no…

El ser humano desde sus inicios ha estado relacionado de forma muy directa a la “madre naturaleza”, se ha alimentado de ella, le ha dedicado tiempo a cuidarla y regarla para obtener cada alimento, ha considerado tener una relación mutuamente beneficiosa, pero en el momento humano actual, ha pasado para la mayoría a un plano totalmente secundario, limitado prácticamente a un “hobby”.

 

Hace no mucho veia un video de un niño que cuando le preguntaban de donde venia la leche que tomaba por las mañanas, decia: del “brick”, pero no por que en su pensamiento infantil es lo directamente relacionado, sino porque ni siquiera sabía que venia de las vacas. Y esto es un reflejo claro, de que la conexión con la naturaleza, con lo coherente, con el proceso biológico de la vida se esta perdiendo. Y no solo se ve en los niños a diario leo humanos, que no son capaces de atender a las leyes más simples de la naturaleza, esto afecta gravemente a sus vidas, aunque no lo ven.

 

Cuando alguien viene y me dice tengo tal o cual problema con mi perro, el perro pasa a ser el vehiculo por el que esa persona externaliza la sintomatología del problema generado por su posición cosmogónica, es decir, por la visión que tiene del universo/naturaleza/Vida.

 

Y es que el humano cada vez a ido “perfeccionando” el “ecosistema humano”, ecosistema que no respeta desde sus inicios las leyes naturales. Lo que implica que a más “avancemos” como humanidad en ese sistema, más nos alejaremos de dichas leyes naturales, al igual que el campista que lee mal un mapa, en base a eso decide y toma rumbo, a más “avance” en ese camino más lejos estará indefectiblemente de su objetivo propuesto. Y su única posibilidad de redención empezará por atender a tiempo su error, es decir, desde donde leyó el mapa.

 

Cuando una persona se encuentra problemas con su perro, se encuentra ante una oportunidad enorme, la oportunidad de cambiar el paradigma desde el que está relacionándose con la Vida.

 

¿Pero estas dispuesto a eso?

 

La mayoría no, la mayoría solo quiere tapar el síntoma de la forma más fácil y sencilla, aunque eso implique que el problema de base siga intacto, aunque el perro (y la persona) no llegue jamás a tener verdadera calidad de vida, aunque signifique no llegar jamás a tener una relación profunda con el animal.

 

Ese es el espacio y tiempo en el que hemos elegido vivir. Donde a la mayoría le importa más poner un parche y seguir rápido la carrera aunque no se sepa ni paraque se esta correndiendo.

 

Si me preguntas a mi, lo que más veo en la mayoría de las personas, es vida sin propósito, una vida sin objetivos, sin metas trascendentes, sin pretensión alguna de que su paso por este mundo sirva para algo, eso en si mismo es un problema que trae síntomas en diferentes áreas de la vida, incluidos en la relación con su perro.

Por eso mi objetivo no es “solucionarte” al perro, sino enseñarte a que disuelvas tus problemas, también con tu perro aprendiendo las leyes naturales que los rigen.

 

Y es que un perro no deja de ser otra cosa que una “célula” de aquello que llamamos Vida, con sus mismas leyes y estructura, una porción de naturaleza responsabilidad de una persona que elige hacerse cargo.

¿Te has preguntado alguna vez porque un perro en su estado natural no tiene "problemas de conducta"?

Cada persona que debería entender que no es responsabilidad del perro rellenar los huecos que la persona ansia que este rellene en su vida, pero si es responsabilidad de la persona cubrir las necesidades del perro y favorecer su desarrollo, tal y como hubiese hecho ese canido si el humano nunca hubiese decidido domesticarlo.

 

La relación con tu perro muestra tu relación a la vida, a la naturaleza, sin juzgar, sin moral. Esto es algo que el humano anoto hace miles de años pero que parece sigue sin querer mirar.

Aunque incluso podríamos entender los problemas con tu perro desde......la religión: 

Cuando veo una persona que no es capaz de poner límites a la relación con su perro, veo a alguien que no es capaz de poner límites a aquello que le limita la vida. Pereza

Cuando veo una persona que no considera lo que su perro necesita pero quiere que su perro haga solo lo que esa persona quiere, veo a una persona, que aunque de forma inconsciente, se cree superior a las leyes naturales. Soberbia.

Cuando veo una persona que quiere solucionar el síntoma que le molesta pero no quiere ni mirar al problema, veo a una persona a la que solo le importa lo que a ella le afecta de forma directa. Avaricia.

Cuando veo una persona dando cariño a su perro sin límites aun cuando sabe que eso le hace mal, veo a una persona que no es capaz de gestionar que entra y que no en su vida. Gula

 

Y al igual que podemos leerlos en base a la fe cristiana, podríamos leerlos en base a las enseñanzas de todos aquellos sobre los que después se fundaron religiones, así como desde el psicoanálisis de Freud o Lacan. Porque esto no es una cuestión de religión sino atender al problema del humano.

 

Ojala este escrito te ayude a reenfocar no solo la relación con tu perro, sino a repensar desde que lugar estás considerando tu Vida.